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50.º aniversario del fabricante de comederos VERBA

Por 21 de mayo de 202227 de agosto de 2022Sin comentarios

El 21 de mayo de 1971, el ganadero Bert Verbakel puso en marcha su empresa dedicada a los equipamientos para la cría de cerdos. Al principio, las actividades se llevaban a cabo en un cobertizo junto a su casa en Nijnsel. Sin embargo, al cabo de siete años, el taller se quedó pequeño y la empresa se trasladó al polígono industrial de Nijnsel (Países Bajos), donde sigue teniendo su sede en la actualidad.

Bert no tardó en especializarse en el desarrollo y la fabricación de comederos para cerdos, ya que consideraba que los métodos de alimentación existentes no satisfacían sus necesidades como ganadero porcino. 

A principios de los años 70, los comederos se fabricaban en parte con fibrocemento y acero, pero a finales de esa década Bert fue el primer fabricante en pasar a utilizar las placas de plástico reciclado —por entonces aún desconocidas— que descubrió en la feria agrícola Pig&Poultry, celebrada en Inglaterra. Estas placas se fabricaban a partir de gránulos fundidos de plástico PE reciclado, obtenido, entre otros, de plásticos agrícolas. De media, Verbakel lleva ya 40 años consecutivos procesando 700 000 kilos de plástico reciclado al año, lo que ha permitido, a lo largo de todos estos años, retirar del medio ambiente una enorme cantidad de plástico usado y transformarlo en productos destinados a la cría de cerdos. Un logro del que VERBA, pero sin duda también los clientes de VERBA y el sector porcino, pueden sentirse orgullosos.

VERBA Podía cortar, taladrar y moldear con calor las placas de plástico sin problemas. Gracias a esta flexibilidad y al deseo de Bert, como ganadero porcino, de contar con un comedero perfecto, pronto surgió el comedero para puré.

Gracias al éxito de este comedero de plástico, cuyos principios básicos y dimensiones cuidadosamente calculadas aún se pueden encontrar en muchos productos actuales, la empresa creció a un ritmo muy rápido y se sentaron unas bases sólidas. Esto permitió a VERBA adaptar aún mejor los comederos a las necesidades del creciente sector porcino. El desperdicio de pienso, por ejemplo, siempre ha sido una prioridad importante para VERBA. Un 1 % menos de desperdicio de pienso, algo que se puede conseguir fácilmente con un buen comedero, supone rápidamente un ahorro de muchos miles de euros al año en costes de alimentación. Por ello, según VERBA, un buen comedero es casi siempre una inversión subestimada, pero sin duda una de las más importantes —si no la más importante— en las explotaciones porcinas. Y es que un buen comedero evita a diario el desperdicio innecesario de pienso, reduce la cantidad de pienso y agua que acaba en el foso de purines, favorece el crecimiento del cerdo y facilita el trabajo. La diferencia entre un buen comedero y uno de menor calidad no suele apreciarse a simple vista, sino que reside en detalles como un acabado liso, bordes cerrados antiderrame, un buen ajuste y el uso de materiales de alta calidad.

50 años después, el fundador Bert Verbakel sigue siendo el propietario de la empresa familiar VERBA, y la producción de los más de 200 tipos y tamaños diferentes de comederos, nidos para lechones y placas calefactoras sigue llevándose a cabo en su propia fábrica en los Países Bajos. De este modo, se garantiza una alta calidad y unos plazos de entrega rápidos. Desde hace ya más de cinco años, la dirección diaria de VERBA está en manos de Jeroen Gloudemans, sobrino de Bert, quien ha aprendido de él todos los entresijos de los comederos. 

VERBA sigue siendo conocida hoy en día por sus comederos para cerdos de alta calidad, muy bien diseñados y que se distribuyen en todo el mundo. Por «alta calidad», VERBA entiende solidez, respeto por los animales, higiene, facilidad de manejo y una excelente conversión alimenticia. Requisitos que cumplen todos los productos de VERBA.

50.º aniversario VERBA